Reunión regional tripartita de la OIT con la colaboración de la
OPS
Extensión de la protección social en salud a los grupos excluidos
en América Latina y el Caribe
México, 29 de noviembre al 1 de diciembre de 1999
INFORME FINAL
- La Reunión regional tripartita de la OIT con la colaboración de la OPS sobre la
extensión de la protección social en salud a los grupos excluidos en América Latina y
el Caribe, tuvo lugar del 29 de noviembre al 1 de diciembre de 1999 en la ciudad de
México, en la sede del Centro Interamericano de Estudios en Seguridad Social (CIESS).
2. Participaron 11 representantes gubernamentales, 9 representantes de
organizaciones de empleadores y 7 representantes de organizaciones de trabajadores.
Asistieron, además, observadores de 6 instituciones y 21 invitados especiales vinculados
todos ellos con la protección social en salud. Asimismo, participaron funcionarios de la
OIT de Ginebra, Lima, Santiago y México, así como funcionarios de la OPS de Washington y
México. La lista completa de participantes figura como anexo 1 al presente Informe.
- Asimismo, se adjunta el Programa de actividades de la reunión (anexo 2).
- En el curso de la Sesión I, tras la ceremonia de inauguración, los representantes de
la OIT y de la OPS presentaron el Programa de la reunión con los temas que iban a ser
abordados a lo largo de los días subsiguientes, explicaron el procedimiento a seguir
durante las sesiones e hicieron referencia a los aspectos prácticos. En particular que la
presidencia de la reunión estaría a cargo alternativamente de un funcionario de la OIT y
de un funcionario de la OPS.
- La Sesión II estuvo dedicada a la presentación y debate del documento "Panorama
de la exclusión de la protección social en salud en América Latina y el Caribe".
La exposición estuvo a cargo de un consultor de la OIT/OPS quien explicó que la
metodología utilizada para identificar los alcances de la exclusión de la protección
social en salud en la región fue estructurada en torno a cuatro indicadores: cobertura,
accesibilidad, estructura y procesos. Esta división fue realizada a los efectos de tener
en cuenta las múltiples dimensiones del fenómeno de exclusión, así como para poder
medirlo desde distintas perspectivas sin dejar de lado las características de los
sistemas de salud en los países de la región.
- Al referirse a la cobertura, el expositor subrayó que en su trabajo sólo se había
considerado la cobertura de la seguridad social en salud, que es uno de los tres
subsistemas que conforman el sector salud. Del estudio se desprende que 217.8 millones de
personas no cuentan en la región con cobertura de salud y, por lo tanto, sus necesidades
en materia de asistencia médica deben ser cubiertas a través de mecanismos de
financiación pública.
- Respecto de la accesibilidad, se hizo hincapié en las barreras financieras,
geográficas, laborales y culturales. En el caso de la accesibilidad financiera es posible
indicar que la población que vive por debajo del umbral de la pobreza, más de 121
millones de personas, seguramente no puede acceder a diferentes niveles de los servicios
de salud. Para medir las barreras geográficas se partió de la información publicada por
el PNUD, observándose una estrecha vinculación entre la inaccesibilidad geográfica y la
proporción de población rural residente en los distintos países. Las personas afectadas
por este tipo de inaccesibilidad habrían sido estimadas en 107 millones.
- En cuanto a las estructuras y los procesos, el autor expresó que son los aspectos que
mejor reflejan la realidad. Basándose en el hecho que 17 por ciento de los partos no han
tenido asistencia de personal capacitado, se ha estimado que más de 83.6 millones de
personas están excluidas del acceso a la salud. Utilizando la tasa de vacunación de los
niños de menos de un año, se llega a una estimación cercana de 82 millones de personas
excluidas. Por otra parte, se ha estimado que 152.7 millones de personas no disponen de
acceso al agua potable y/o alcantarillado.
- Luego de la presentación intervinieron varios participantes quienes felicitaron a la
OIT y a la OPS, así como al expositor, por el estudio realizado cuya presentación
suscitó los comentarios que se señalan a continuación.
- El representante de la Organización Iberoamericana de Seguridad Social (OISS),
manifestó que el estudio contribuía a la descripción de la exclusión en materia de
salud en América Latina y el Caribe, pero que era necesario un mayor esfuerzo analítico
para conocer mejor y más exhaustivamente la realidad en esta materia. Así, por ejemplo,
era necesario conocer las diversas características de cada país y especificar los
factores causales de cada situación y las diferencias entre éstas. Asimismo, deberían
tomarse en cuenta las estructuras políticas que determinan la cobertura o la exclusión.
En opinión de su organización, el aumento de la cobertura en salud debería estar a
cargo de las instituciones de seguridad social.
- El representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), consideró
oportuno expresar algunos conceptos que podían ayudar a un mejor análisis de la
situación. Las necesidades en función de las cuales se establecía la exclusión habían
sido planteadas en términos tradicionales, teniendo en cuenta el pasado. El comentarista
propuso, alternativamente, una visión de futuro con arreglo a las fases del ciclo vital.
Si se estudian dichas necesidades en función del control prenatal o perinatal, del
control del niño sano, y de los adolescentes, el universo de la exclusión se amplía.
- Un representante del Secretariado de la Internacional de Servicios Públicos (ISP),
señaló que el estudio le había permitido conocer la amplitud de la exclusión en el
campo de la salud, pero que algunos indicadores debían ser revisados teniendo en cuenta
las políticas en materia de salud. Los indicadores sobre el número de médicos o de
camas por habitante debían ser considerados en el marco de los sistemas de salud
existentes. El acceso a éstos es diferente si el sistema es público o privado, o si se
enfatiza la prevención o la atención. Asimismo, la falta de médicos podía ser paliada
con personal paramédico, conforme había sucedido en su país en las áreas rurales.
- Una representante del Centro Interamericano de Estudios de Seguridad Social (CIESS)
señaló que debía considerarse igualmente el aporte de los sistemas no contributivos o
solidarios que contribuyen a disminuir la exclusión. En algunos países, como Costa Rica
y México, estos sistemas han sido incluidos en los procesos de reforma de los sistemas de
salud en curso.
- El representante de los trabajadores de Bolivia expresó que la exclusión se debía
principalmente a razones políticas. La pobreza era su causa principal. Los salarios o los
ingresos de los trabajadores informales o del campo eran muy bajos y no permitían el
acceso a los sistemas de salud. Asimismo, la privatización de la economía implicaba una
inseguridad en el trabajo. Los gobiernos deberían tener políticas apropiadas para
combatir la pobreza y la exclusión. Su intervención motivó la respuesta del
representante gubernamental de su país, quien expresó que en Bolivia el seguro social
cubría a un 25 por ciento de la población. Sin embargo, los servicios de salud tienen
una cobertura más amplia. Se ha establecido un seguro básico universal para las madres y
los niños, que es financiado por el Tesoro General de la Nación y por las
municipalidades. Estas fuentes financian asimismo otras opciones, como el seguro médico
de vejez.
- El representante gubernamental de la República Dominicana señaló la necesidad de
considerar en algunos países otros factores de exclusión, como la falta de energía.
Asimismo, había que estimar el costo de la reducción del déficit existente y cuáles
debían ser las prioridades. Era necesario, continuó, formular un plan para los próximos
cinco años. Luego de reflexionar una vez más sobre el financiamiento que necesitaría
ese plan, se preguntó si los países estarían en condiciones de llevarlo a cabo.
- El representante del Sindicato de Trabajadores de la Salud Pública (STSP) de Guatemala
manifestó que la salud era un problema de todos y felicitó a la OIT y a la OPS por el
esfuerzo que estaban realizando. Agregó que hacía falta establecer los perfiles
epidemiológicos de los excluidos. Existía un problema de financiamiento, pero éste era
en buena medida tributario más específicamente, se originaba en una tributación
regresiva -- y organizativo. La economía informal y las formas de contratación basadas
en la flexibilidad laboral violaban muchas veces los derechos humanos. Estas políticas
debían ser revisadas. Asimismo, la exclusión era frecuentemente cultural y, señaló a
este respecto, que podía ser étnica. La sociedad civil y las comunidades excluidas
deberían organizarse para superar la exclusión.
- Un consultor de la OIT señaló que el estudio enfatizaba la relación existente entre
exclusión y precariedad laboral. Era evidente que existía una relación inversamente
proporcional entre ingresos y exclusión. Sin embargo, se necesitaba un análisis de las
causas que originan la exclusión y determinan su dimensión. Este análisis debería
considerar tres dimensiones básicas de los sistemas de salud: financiamiento, gestión y
estructura institucional.
- El representante de la CIOSL/ORIT puntualizó que para combatir la exclusión había que
llegar a acuerdos nacionales en temas de gran importancia para nuestros países, como son
la deuda externa y su servicio, el gasto fiscal y la injusta distribución del ingreso. La
privatización de la seguridad social debía ser considerada con criterios que superen el
ámbito del mercado y que no se sometan a éste. La concertación y el diálogo social son
necesarios para afrontar los retos del nuevo milenio.
- La representante gubernamental de Dominica, Ministra de Salud de ese país, hizo
referencia a la disponibilidad de datos estadísticos y a la necesidad de desarrollarlos
para llegar a conclusiones correctas. Sólo así se podría controlar la evolución de la
cobertura o la exclusión. En el Caribe, el problema no era muchas veces de accesibilidad,
sino del financiamiento de los servicios de salud y de los ingresos para tener acceso a
ellos. Los trabajadores del banano, por ejemplo, se habían visto muy afectados por
desastres naturales y habían perdido provisionalmente sus empleos. Para sustituir los
ingresos perdidos esas personas tuvieron que realizar actividades dentro del sector
informal.
- El representante de los trabajadores de Guyana, manifestó que en el Caribe la
exclusión concierne principalmente al sector informal y a los pensionistas. Existe una
fuerte y creciente proporción de personas mayores de 65 años de edad que están siendo
excluidas de los sistemas de salud. Muchas personas viven por debajo de la línea de
pobreza. Frecuentemente los trabajadores autónomos no están motivados para afiliarse a
la seguridad social voluntaria y los empleados domésticos no tienen ingresos suficientes
para sufragarla.
- Un representante de la Central Revolucionaria Obrera y Campesina (CROC) de México,
informó acerca de la constitución de la Federación de Trabajadores No Asalariados
(FTNA). Esta organización logró que el gobierno otorgue a los trabajadores no
asalariados prestaciones en materia de salud y vivienda, opción que está siendo
impulsada por la FTNA.
- El representante de los trabajadores de Honduras señaló que los estudios realizados
por la OIT y la OPS permitían constatar la importancia de la exclusión. Luego de
preguntarse acerca de quién tenía la responsabilidad política de esta situación,
expresó su temor en torno a la posibilidad de que, contradictoriamente, se culpe de la
situación a los propios excluidos. Asimismo, expresó que en América Latina existen
instituciones de seguro social, pero no existe una política de seguridad social, que es
necesaria para reducir la exclusión.
- Respondiendo a los diversos comentarios y sugerencias, el ponente señaló que en las
próximas sesiones se presentarían informes que permitirían una mejor percepción de la
situación y responder a muchas de las interrogantes planteadas. En particular, coincidió
con los comentarios de los representantes de la OISS, del UNICEF y de la IPS, quienes
habían expresado la necesidad de una visión más analítica, prospectiva y organizativa.
Recalcó, sin embargo, que no siempre se disponía de datos para su realización. La
elaboración de estos datos era una de las tareas pendientes, pues son imprescindibles a
la hora de la adopción de decisiones.
- El Presidente de la Mesa, funcionario de la OPS, subrayó que ésta era la primera de 4
sesiones destinadas a presentar el diagnóstico de la situación, y que no era fácil
responder a las preguntas de cuántos y quiénes están excluidos, y de qué están
excluidos. El problema tiene múltiples dimensiones y hay que sistematizar los datos. En
todo caso, había que conocer mejor los problemas y sus causas para establecer luego las
propuestas de solución y las políticas apropiadas. No era cuestión de culpar a las
víctimas sino de actuar mejor. Por otro lado, no podía dar una cifra única de costos de
las medidas necesarias para reducir la exclusión. Este costo varía de país a país.
- En la Sesión III se abordó el tema "El gasto de bolsillo en salud en América
Latina y el Caribe: Razones de eficiencia para la extensión de la protección social en
salud", cuya presentación estuvo a cargo de una consultora de la OIT/OPS. La
ponente explicó que su trabajo fue desarrollar un análisis conceptual en el que se
recogían datos sobre la realidad de América Latina y que contenía argumentos y
recomendaciones. Abordó la definición del gasto de bolsillo desde las perspectivas del
pago de bolsillo puro, las contribuciones del usuario y el copago (y otros gastos
deducibles). Hizo referencia a que en América Latina el gasto privado dentro del gasto
nacional de salud asciende en promedio al 57 por ciento mientras que en los países de la
OECD es menor. Se observa entonces una inequidad en los gastos de salud; es decir, los
países pobres gastan más en proporción que los países ricos. Luego se refirió a los
factores que contribuyen a que las personas no se afilien a sistemas de seguros en salud
que son: el comportamiento oportunista, la irregularidad de sus ingresos y las primas
elevadas que cobran los proveedores de salud. Posteriormente comentó acerca de los costos
sociales vinculados con la ausencia de cobertura. En los países pobres la población no
hace uso de los servicios de prevención y consume prestaciones más caras debido a que se
utilizan más las prestaciones de urgencia. Otro factor importante es que la asignación
de subsidios no se concentra en aquéllos que más la necesitan.
- A continuación subrayó que el objetivo del estudio era examinar los argumentos en
términos de eficiencia; vale decir, los argumentos derivados de la teoría clásica del
seguro, la asociatividad y el otorgamiento de subsidios implícitos. Con respecto al
primer punto, destacó el carácter aleatorio de la enfermedad y, en consecuencia, la
incertidumbre del riesgo financiero. Esto conlleva a que los pobres duden a la hora de
decidir sobre la utilización de servicios médicos debido a otras necesidades más
urgentes. En cuanto a la asociatividad, ella permite compartir mejor los riesgos, una
negociación mejor de precios y calidad de los servicios que permite ofrecer mejores
paquetes de salud. En la medida en que haya más afiliados, el uso de los subsidios
implícitos tiende a ser más transparente. Por último señaló algunas áreas posibles
de investigación tales como la medición del gasto de bolsillo, la determinación de los
factores de éxito y fracaso en términos de eficiencia, la exploración del tamaño
óptimo del grupo de riesgo y el establecimiento de la magnitud de los subsidios
implícitos.
- Tras la presentación se inició un debate general en el que los oradores, en primer
lugar, felicitaron a la autora del estudio. El trabajo generó los siguientes comentarios.
- El representante del Sindicato de Trabajadores de la Salud Pública de Guatemala
comentó que el modelo presentado parece selectivo y que se contrapone con la atención
primaria de la salud. Por otra parte subrayó que es contrario al derecho de igualdad y
que fomenta la inequidad. Por lo tanto, en su opinión, el modelo no era viable en
términos económicos.
- La representante del Management Sciences for Health (MSH) felicitó a los organizadores
y participantes por el debate sobre la importancia de dividir a la gente en grupos de
riesgo al tocar el tema del seguro lo que con certeza constituía, en su opinión, uno de
los más grandes retos para la extensión de la cobertura y una de las principales
cuestiones en las que se debe pensar. A continuación señaló que un análisis de los
países y una comparación de sus gastos públicos y privados no daban necesariamente una
respuesta a las preocupaciones en materia de cobertura. Era preciso pues examinar otros
aspectos; en primer lugar, la política del Gobierno en el tema de las cotizaciones y, en
segundo lugar, el nivel del subsidio de los costos. Se preguntaba si existía un sistema
en el que la gente de elevados ingresos y con buena salud subsidiaba a la gente de bajos
ingresos, lo que podría darse mediante mecanismos de carácter público o privado. Dio el
ejemplo de Colombia donde la cotización legal del 12 por ciento estaba a cargo de
empleadores y trabajadores, pero destacó que en realidad el flujo de dinero se daba a
través de los planes privados de salud. En este caso, si bien es política del gobierno
proporcionar protección social a la población, podría parecer de los datos existentes
que se trata de un sistema de protección con un componente privado muy elevado. El
sistema en Chile tiene también una cotización legal del 7 por ciento que va al sector
privado o al Fondo Nacional de Salud (FONASA) que es una institución pública. No es lo
mismo que comparar el gasto privado en los citados países que en Ecuador o en El Salvador
donde las personas para tener acceso a los servicios de salud deben hacer un desembolso de
su propio bolsillo. Por tanto, deseaba sugerir que se examinen de modo pormenorizado las
políticas del gobierno en materia de cotizaciones y su funcionamiento en la práctica.
- Una representante del CIESS señaló, en primer lugar, que la cobertura estaba
relacionada con la mayor presencia del sector privado en las estructuras de seguridad
social. Con respecto al gasto de bolsillo coincidió en que éste es inversamente
proporcional al nivel de ingresos, es decir, los sectores con menos ingresos tienen más
gastos. Agregó que la característica del oportunismo no se observa de modo acentuado
debido a que las posibilidades de elección eran, en la práctica, escasas. Observó,
además, que las conclusiones del estudio reflejaban adecuadamente la conveniencia de
relacionar la extensión de la cobertura con su equidad y eficiencia. Concluyó que era
también necesario considerar las cuestiones de la duplicidad de cobertura y de la
asociatividad.
- El representante del Ministerio de Salud de Nicaragua puntualizó que el gasto de
bolsillo constituye una herramienta útil para las decisiones de políticas en materia de
salud. Puso de manifiesto que en su país el Instituto de Seguridad Social cubre al 6% de
la población total, que representa al 17% de la Población Económicamente Activa. Ello
significa que un alto porcentaje de la población paga de su propio bolsillo los servicios
de atención médica. Por otra parte, se estaba cuestionando a los destinatarios de los
recursos destinados a la salud. Se observaba que algunos hogares se veían obligados a una
cotización triple vía impuestos, cotizaciones al seguro social y gastos de bolsillo. Es
oportuno entonces preguntarse qué sistema de salud se tiene en la actualidad y cuál
sería el sistema que debería tenerse. En cualquier caso, se debe buscar la igualdad
asociada con la eficiencia.
- El representante de los empleadores de Guatemala expresó que en su país el gasto de
bolsillo había sido muy elevado durante los últimos años. Puso en evidencia que a
partir de la pérdida de autonomía del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social en 1957
la deuda del Estado, en su condición de empleador, había crecido de manera sustantiva.
La financiación de los servicios había estado a cargo del sector empleador y trabajador.
Sin embargo, puso de relieve que en los dos últimos años se habían logrado grandes
avances en materia de reducción del gasto de bolsillo. Planteó la importancia de tratar
que la seguridad social sea responsabilidad del Estado y que se vea afectada por las
políticas del gobierno.
- El representante de la Organización Iberoamericana de la Seguridad Social (OISS)
formuló dos observaciones. En primer lugar, comentó que en el estudio se habían
analizado las razones por las cuales había una escasa afiliación en función de la
conveniencia del asegurado. Al respecto, recordó que la cobertura universal ocurre sólo
en los países donde existe la obligación de asegurarse y que se deben superar los
oportunismos. En segundo lugar, subrayó que en América Latina aún faltaba aclarar la
utilización de los recursos financieros, por ejemplo, de las cotizaciones al seguro
social y de los impuestos. Así, se daba el caso de que personas con medios económicos
suficientes acudieran a servicios financiados con los impuestos. A título de ejemplo,
comentó que en el Perú y en la República Dominicana los asegurados podían utilizar
servicios financiados por los impuestos. En España, dijo, existía una cobertura
universal gracias a la obligatoriedad de afiliación a la seguridad social. Insistió,
finalmente, en la necesidad de vincular la financiación con los derechos en materia de
cobertura.
- Un representante de la Internacional de Servicios Públicos (ISP) expresó que el gasto
de bolsillo, según el estudio presentado, era el pago realizado, por ejemplo, cuando la
persona acude al hospital o a la farmacia. Sin embargo, ésta constituía una explicación
técnica que no correspondía con la realidad. Manifestó que existen otras razones para
la ineficiencia de los sistemas actuales. Añadió que el estudio debería haber
mencionado el volumen del gasto de bolsillo en los países europeos. Agregó que no
compartía la explicación sobre las conductas oportunistas, pero que compartía la
preocupación acerca de la ampliación de la cobertura. Además, expresó dudas sobre el
hecho de que la salud sea considerada un bien transable. En su opinión, esa visión
estaba más relacionada con la eficiencia económica que con la social. Concluyó que la
salud era un derecho y un bien social y que, por tanto, el gasto de bolsillo no debería
existir. El Estado debe garantizar que todos los ciudadanos tengan derecho a la salud.
- El representante del UNICEF puntualizó que un elemento importante en esta discusión
era el financiero. El estudio presentado había planteado un modelo implícito que
obedecía al temario de la reunión. Sin embargo, deseaba mencionar los casos de la
infancia y de la adolescencia. Al respecto, recordó que en el artículo 24 del Convenio
sobre los Derechos del Niño se reconocía su derecho irrestricto a la salud. Este
Convenio había sido suscrito por todos los países del mundo, excepto Estados Unidos y
Somalia. Además, hizo hincapié en tres aspectos. En primer lugar, la relación entre el
gasto público y el privado. En este sentido, el gasto de bolsillo puede considerarse como
un factor que contribuye a la reducción del gasto público. El gasto público es una
expresión del modelo económico de un país. En Europa, por ejemplo, el gasto público
representaba del 30 al 40% del PIB mientras que en América Latina y el Caribe esa cifra
estaba por debajo del 30%. En segundo lugar, hizo alusión a las razones de ineficiencia
relacionadas al hecho de diferir la demanda de los servicios de salud que se debe a un
nivel insuficiente de educación y a la falta de información sobre la composición del
gasto de bolsillo. Uno de sus rubros más importante es el de los medicamentos. En casi
todos los países existe una legislación sobre medicamentos esenciales. Tal es el caso de
Chile donde, sin embargo, el gasto del bolsillo asciende al 59%. Por último, comentó que
el gasto de bolsillo no puede disociarse de las políticas macroeconómicas.
- El representante gubernamental de la República Dominicana indicó que una encuesta
realizada en su país en 1996 había mostrado que las familias más pobres gastaban
alrededor del 25% de sus ingresos en salud. Por otra parte, mencionó que en 1997 el gasto
público en salud representaba el 7% del PIB, mientras que en la actualidad ese porcentaje
se mantenía, pero sólo el 2% correspondía al gasto público y el 5% al gasto privado.
Estos porcentajes ponían en evidencia una ineficiencia en el gasto, situación que había
que corregir, mejorando la cobertura y la accesibilidad. En su país, en su opinión,
faltaba una voluntad política para mejorar la situación. Para ello se requería avanzar
gradualmente, disminuyendo las grandes ineficiencias, y estimulando así un sistema más
solidario.
- La representante gubernamental de Dominica afirmó que el gasto de bolsillo en su país
estaba relacionado principalmente con los gastos realizados para la atención médica en
el extranjero. Por otra parte, subrayó la necesidad de analizar el caso de aquellos
trabajadores del sector informal que perciben ingresos más elevados que los del sector
formal. Esto implica el examen de las alternativas de cotización que pueden ser aplicadas
a los trabajadores del sector informal y, por lo tanto, el nivel de los servicios de salud
a que tendrían derecho. También señaló que una vía sería el establecimiento de un
paquete básico de servicios disponible para todos los ciudadanos, independientemente de
su nivel de ingresos, habida cuenta de que la salud era un derecho básico. Por último,
no debería olvidarse que existen tratamientos muy caros, que podrían agotar los fondos
presupuestarios. Tal es el caso de un trasplante de riñón o la terapia compleja que
requiere el tratamiento del SIDA, en términos de los medicamentos necesarios.
- El representante de los empleadores de Colombia expresó que los empleadores a veces
otorgan beneficios en materia de salud sea por iniciativa propia o como resultado de una
negociación colectiva. En este sentido, se preguntaba si los beneficios que las empresas
otorgaban en dinero al trabajador o a su familia para la atención de la salud
constituían un gasto de bolsillo.
- Un representante de la CROC de México se preguntó si elgasto de bolsillo es mayor
mientras más pobre era el país. Llamó la atención sobre el hecho de que si hubieran
mejores niveles de salud, mayores serían los ingresos, mejor sería la alimentación y el
ambiente de trabajo. Señaló que era necesario desplegar esfuerzos para reducir el gasto
de bolsillo con lo que se lograrían mejores condiciones de trabajo y un mayor nivel de
vida en la comunidad.
- El representante de los trabajadores de Colombia afirmó que el problema del gasto de
bolsillo estaba, en realidad, más vinculado al modelo económico de los países.
Recomendó a la OIT y a la OPS que se esfuercen en lograr que no desaparezca la
responsabilidad del Estado y que se aclare el papel del sector privado. Observaba la
tendencia que ocurre en América Latina, donde ahora se habla más del cliente que del
paciente. Por otra parte, en su opinión, los empresarios sólo querían saber de
ganancias. En consecuencia, el balance social está desapareciendo, junto con la
responsabilidad del Estado. Ante esta situación, comentó que el concepto de gasto de
bolsillo no tenía sentido.
- El representante gubernamental de Bolivia informó que, en su país, todos los
ciudadanos tienen acceso al seguro básico. Por otra parte, señaló que el gasto en salud
se distribuía entre el Ministerio de Salud, con un 22%, el seguro social, con un 42%, y
el gasto de los hogares, que representaba un 36%. Añadió también que existen subsidios
cruzados, pero que al mismo tiempo era evidente la insatisfacción de los usuarios, por lo
cual se imponía la creación de mecanismos destinados a mejorar la administración de ese
gasto.
- Un consultor de la OIT destacó que la racionalización del gasto soluciona una parte
del problema. Indicó que en Costa Rica el gasto de bolsillo había crecido notablemente
en los últimos 10 a 15 años. Se requería, entonces, una mayor inversión en el campo de
la salud, la búsqueda de mecanismos para reducir la corrupción y la modernización del
sistema.
- La ponente comentó las intervenciones de los oradores haciendo referencia, en primer
lugar, a que el gasto de bolsillo es un tema sensible, por cuanto detrás de dicho gasto
están modelos genéricos globales y que la salud no escapa a esos modelos. El hecho de
que los pobres gasten más, indica que el modelo no funciona. Por lo tanto, resulta
necesario asignar mejor el gasto del Estado ya que no hay claridad en cuanto a los
destinatarios. Se deben continuar los esfuerzos para la racionalización del gasto de
bolsillo, con base en el diálogo social. Por último, señaló que el estudio constituía
una visión parcial del tema y que sus conclusiones, en consecuencia, eran preliminares.
Puso de manifiesto que se debería profundizar en el análisis de la magnitud del gasto
real de las personas y de su destino, ya que este gasto no aparece en las cuentas
nacionales por tratarse de un gasto directo que sale del bolsillo de los interesados.
- El Presidente de la Mesa, funcionario de la OPS, destacó que esta era la primera vez
que en una reunión de la OIT se abordaba el tema del gasto de bolsillo. Indicó que este
tema era sólo una parte del diagnóstico, pero que constituía uno de sus elementos
fundamentales. Aclaró que en las sesiones posteriores se analizarían otros elementos.
Puntualizó, asimismo, que la OIT actuaba en varios frentes de manera simultánea y
subrayó que esta cuestión se sumaba a otras de sus acciones. Reiteró que el gasto de
bolsillo estaba vinculado a la eficiencia económica de los sistemas.
- Durante la Sesión IV, se presentó el documento "Elementos para el análisis
comparado de la extensión de la cobertura social en América Latina y el Caribe".
Dicha presentación fue realizada por una consultora de la OIT/OPS, quien destacó que el
estudio puso de relieve que los países en su proceso de reforma del sector salud,
mantienen como principio rector la universalidad de la cobertura y se intenta hacer
efectiva a través de distintas modalidades de aseguramiento público y privado, asumiendo
por lo general el estado la atención de la población asegurada, y focalizando sus
estrategias hacia los grupos más pobres. Las estrategias propuestas comprenden desde la
cobertura universal, hasta la atención gratuita a los que carecen de cobertura o la
aplicación de un plan básico exigible, o aumento de la capacidad resolutiva en el
ámbito local. A la luz del análisis efectuado, las alternativas de solución deben
buscar como meta la cobertura universal, cualquiera sea el mecanismo adecuado a las
circunstancias específicas de cada país. El marco jurídico ha sido una importante
herramienta que ha reconocido la importancia de esta meta, pero no ha sido suficiente.
- En general, los cambios introducidos para la extensión de la protección social en
salud, se iniciaron con una modificación del marco legal. Es claro que a pesar de ser una
condición necesaria, no fue suficiente, para alcanzar la meta de Salud para Todos en el
año 2000 en las Américas. Basta recordar los indicadores mínimos establecidos para el
continente americano sobre la esperanza de vida (70 años), tasa de mortalidad infantil
(2.4 por mil niños), acceso al agua potable y desechos higiénicos de aguas residuales
(100 por cien) y acceso a servicios de salud (100 por cien), que no han sido alcanzados
aún.
- La evolución del gasto de protección social en salud en los países analizados, a
excepción del Caribe no latino, estuvo influenciada por el desarrollo temprano o tardío
del seguro social. El nacimiento del seguro social en los estados analizados constituye un
indicador de la capacidad de cada país para concretar el ejercicio del derecho a la salud
enunciado legalmente.
- Los países con mayor exclusión eran aquellos que tuvieron un tardío desarrollo del
seguro social o dificultades para alcanzar la integración del sistema (o ambos). En
aquellos países en que se llevaron a cabo reformas tendientes a corregir esta situación
es donde se pueden advertir los cambios más importantes. Características particulares
reúnen los países que presentan una extensa población como México y Brasil. Estas
naciones tienen regiones, del tamaño de otros países, con indicadores muy diferenciados,
lo que dificulta los intentos y/o reformas efectuadas.
- No todos los estados han alcanzado el consenso intersectorial para fomentar la equidad,
la reasignación del financiamiento público, el fomento de la participación ciudadana,
el mejoramiento de la calidad ni el acuerdo de los prestadores para lograr un apoyo
contínuo y suficiente de la opinión pública. Sin embargo, los países han reconocido el
problema de la exclusión. Para disminuirla, elaboraron estrategias tales como la
focalización de los programas de cobertura en salud, sea a grupos vulnerables o por
patología. También se advierten cambios profundos en el modelo de financiamiento y
provisión. Brasil, Chile y Colombia han aumentado sensiblemente su cobertura real sobre
la base de esta estrategia.
- La descentralización o la definición de un paquete básico de servicios y de
medicamentos esenciales para satisfacer la demanda de la población de menores ingresos,
habían contribuido también al aumento de cobertura. Se habían introducido planes y
programas en la mayoría de los países para este fin. Como parte de esta estrategia,
varios países definieron paquetes básicos de salud o servicios básicos.
- Un obstáculo importante para la extensión de la cobertura constituye el hecho que los
grupos objetivo de esta estrategia muchas veces tienen dificultades de aceptar los
servicios de salud, por distintas razones, incluyendo las culturales. Existen pocos
programas, como salud con identidad en Bolivia, diseñados para aumentar el acceso
cultural. Este es un aspecto que se presta en particular para buscar soluciones
innovadoras.
- Varios participantes comentaron el informe presentado, cuya pertinencia e importancia
subrayaron. Sus autores debían ser felicitados por el esfuerzo realizado en la
presentación de las políticas y en el análisis de la situación de los países de la
región.
- Un representante de la Internacional de los Servicios Públicos (ISP) señaló que
algunos de los planteamientos debían ser discutidos y eventualmente revisados. No estaba
de acuerdo con lo señalado en la página 22 del informe acerca de la información
referente a Argentina, Colombia y Chile. En relación con este último país, por ejemplo,
el informe planteaba situaciones correspondientes a años anteriores, que ya habían sido
superadas. En Chile ya no se hablaba de ampliar la cobertura en salud en función de una
canasta básica, se estaban eliminando los subsidios al sector privado, lo que por otro
lado está siendo más regulado y la presencia del Estado en la política de salud es
creciente. En cuanto a Argentina y Colombia expresó no estar de acuerdo con su
clasificación como países con competencia gerenciada.
- Una representante del CIESS señaló una contradicción, entre los argumentos y la
estrategia de las reformas de los sistemas de salud. La universalidad es un principio
rector de esas estrategias, pero no es instrumentada en la práctica por las reformas en
varios países de la región. La brecha entre la cobertura legal y la cobertura real es
evidente. Hay que evaluar el avance de las reformas y en particular cuántas personas se
incorporan realmente. Una revisión del informe llevaría probablemente a modificar las
clasificaciones de las reformas en curso en los países. En México, por ejemplo, es
necesario considerar a los servicios de solidaridad. Asimismo, no estaba de acuerdo en que
el sistema de salud de su país debe ser considerado como segmentado.
- El representante gubernamental de Nicaragua se preguntó si la participación social, la
brecha entre cobertura legal y cobertura real, y el gasto en salud, no tenían
implicaciones en la elaboración de las estrategias y señaló que el informe planteaba
más bien la relación inversa. Preguntaba, por esta razón, existe una doble vía de las
estrategias. La mayoría de las reformas en curso en América Latina están relacionadas
con la responsabilidad del Estado. En su país, se plantea más bien una reforma social.
La salud no sólo es responsabilidad del Estado, lo es de todos. En Nicaragua la cobertura
del sistema de seguridad social es muy baja. En Colombia esa cobertura ha aumentado
significativamente; se preguntaba cómo se había hecho para incrementarla.
- El representante del UNICEF señaló un error en el título del Gráfico N° l. Debería
decir "Componentes del gasto en salud como porcentaje del gasto total en salud"
y no "Participación del gasto en salud como porcentaje del PIB". Además, no
debería hablarse de cobertura en singular, sino de coberturas, de acuerdo a la ponencia
del día anterior. Si hablamos de una única cobertura nos estamos refiriendo al acceso y
no a las diferentes posibilidades de derecho a la cobertura. Asimismo, el análisis de la
universalidad de la cobertura y de la integralidad de las prestaciones, plantea problemas
conceptuales. Generalmente ésta no permite analizar adecuadamente aquella. Se refirió
luego a la reforma brasileña, basada en un sistema único, no segmentado.
Coincidentemente, en la reciente reunión de La Habana se había hablado de la
globalización de la solidaridad. Si la solidaridad no puede fragmentarse, tampoco podría
hacerlo la seguridad social. A este propósito, en la página 19 del informe se presentan
separadamente las diversas estrategias, haciendo perder de vista la perspectiva general.
Sugirió, por esta razón, revisar la presentación de esas estrategias.
- El representante de los trabajadores de Colombia cuestionó si la reforma en curso en su
país era efectivamente un buen ejemplo. En su opinión no era así. Muchos sofismas
habían confundido a los estudiosos de la Ley 100, que establece formalmente una cobertura
universal. Sin embargo, no es una cobertura integral y mal podría serlo dada la quiebra
de muchos de los hospitales de su país. Asimismo, señaló que el Estado no paga sus
contribuciones a la seguridad social y al evadir sus responsabilidades sobrecargaba a la
seguridad social. Al incorporar a ésta a los familiares de los afiliados y dejando de
pagar su contribución sin incrementar al mismo tiempo la capacidad de los servicios de
salud, contribuye a la precariedad del sistema. Además, se manifestó en contra del
concepto de costo básico por persona atendida, que era muy bajo e impedía la cobertura
efectiva de las prestaciones de salud. El sector privado, por su parte, tenía como
principal objetivo captar los recursos públicos y no el prestar servicios. Los servicios
de salud de las empresas o entidades solidarias se prestaban ya antes de la promulgación
de la Ley 100 y no eran de manera alguna una creación de ésta.
- En respuesta a esta intervención, el representante de los empleadores de Colombia
subrayó que la mencionada ley había promovido un progreso evidente. La cobertura del
sistema había pasado de 19% a 80% y habían mejorado los indicadores de salud. La familia
del trabajador y los desempleados se encontraban ahora cubiertos por la seguridad social y
esto no podía ser soslayado. Por otra parte, las decisiones relativas a la utilización
de los recursos no eran tomadas por el Estado sino por un consejo que incluía asimismo a
representantes de los empleadores, los trabajadores y los pensionados. Una de las
dificultades era que los recursos pasan por muchas manos y que muchas acciones eran
ficticias. Subrayó que el mal uso de los recursos no era promovido por la ley. Señaló
su inquietud por el déficit considerable para el año próximo, de US$ 250 millones, del
Instituto de Seguros Sociales. Ese déficit deberá ser cubierto por el erario público.
- Un representante de la OIT hizo referencia a las anteriores intervenciones señalando
que no existía una solución perfecta. La OIT seguía de cerca la reforma colombiana y
recientemente había hecho un estudio actuarial. La Ley 100 había permitido incorporar a
la seguridad social a las familias de los trabajadores. Esta era una medida positiva que
había aumentado la cobertura del sistema. La ley era compleja y había sido aprobada en
un momento político difícil. Aunque planteaba problemas que se debían afrontar,
comprendía disposiciones positivas.
- El representante del Sindicato de Trabajadores de la Salud Pública de Guatemala
subrayó que el derecho a la salud era un principio reconocido, un derecho inalienable,
pero parecería que se diluye con las reformas y queda en lugar secundario. No estaba de
acuerdo con la institución de una canasta básica pues generaba contradicciones. Por un
lado, esquematiza a los países, sin tener en cuenta la demanda de servicios y el perfil
epidemiológico; y, por otro lado, la atención del Estado se reduce con una prestación
barata. Otras estrategias eran posibles y deseables.
- Un representante de la OIT señaló que el informe contenía información detallada que
se había enriquecido con las intervenciones de los participantes. Para el análisis de
las estrategias había que tener en cuenta conceptos como la equidad, la solidaridad y la
universalidad. Había que tener en cuenta el contenido y el nivel de la canasta básica
puesto que de ellos dependía la sostenibilidad del sistema. Asimismo, las intervenciones
habían señalado los papeles y las responsabilidades de los diferentes actores. Las
alternativas eran diferentes y debían ser analizadas en cada país.
- Un representante de la OPS subrayó la riqueza de las intervenciones. No existían
recetas universales y su organización era consciente de ello. Luego de señalar que el
informe podía ser mejorado expresó que la OPS estaba comprometida en el seguimiento de
las reformas en curso.
- En respuesta a los comentarios, la expositora señaló que el informe había sido
elaborado en base a informaciones secundarias. Estaba de acuerdo en que debía ser
actualizado, en particular en lo relativo a Chile y Colombia. En relación con los
comentarios sobre la universalidad de la cobertura legal, que para uno de los
participantes era evidente, señaló que al inicio de la investigación no se tenía esa
certeza. Había sido necesaria una importante investigación previa. Con respecto a la
pregunta sobre si las reformas en curso constituían un proceso de doble vía, en su
opinión, la ida y vuelta se daba en relación con la sociedad civil. Con respecto a
Colombia, estimó que existía un consenso entre los poderes del Estado. Asimismo,
agradecía lo señalado por el representante del UNICEF, a propósito del título de un
gráfico que debía ser corregido. Reconoció finalmente, que la integralidad del entorno
de la salud no había sido abordada por la gran envergadura del tema y que el informe
presentado debía ser considerado como un punto de partida para el conocimiento y el
análisis de los sistemas de salud.
- La Sesión V comenzó con una reflexión de un representante de la OIT que hizo
hincapié en que los sistemas de protección social deberían ser integrales en cuanto a
su cobertura y alcance. En ese sentido, las alternativas de los microseguros no deberían
entenderse como una manera natural de abordar los problemas generales que confrontan los
sistemas nacionales de seguridad social.
- A continuación la ponente, consultora de la OIT/OPS, comenzó la presentación del
documento "Síntesis de estudios de caso de microseguros y otras modalidades de
protección social en América Latina y el Caribe". En primer lugar presentó los
objetivos del estudio y los criterios que se habían establecido para seleccionar los
casos. Los 11 casos presentados correspondían a 10 países y tenían un rango de
cobertura que variaba desde 200 hasta 42,000 afiliados. Los parámetros que estudiaron
incluían su contribución a la equidad social, la eficiencia, sostenibilidad financiera e
institucional y la disponibilidad de la oferta. Los resultados se centraron, además,
sobre el grado de articulación con respecto al resto del sistema, la relación entre la
participación y los logros obtenidos en la población objetivo. Luego la ponente se
refirió a la tipología de las experiencias estudiadas. En cuanto a las perspectivas de
futuro, señaló el potencial teórico interesante que contenían los casos estudiados, la
necesidad de validarlos y la pertinencia de experimentar e investigar más profundamente
esos y otros casos. Con respecto a la agenda de investigación que habría que
desarrollar, señaló la necesidad de elaborar protocolos acerca del uso del gasto de
bolsillo, indagar sobre los logros en grupos excluidos, los subsidios del Estado, el
tamaño óptimo de la cartera, el diseño de nuevas experiencias piloto, las necesidades
en materia de educación y prevención en salud y el análisis de las experiencias que no
han obtenido buenos resultados.
- El estudio suscitó tanto felicitaciones como preguntas y comentarios por parte de los
participantes, que se resumen a continuación.
- El representante gubernamental de Costa Rica puntualizó que si bien el estudio era
valioso, en su opinión, el sistema de microseguros constituía un grave atentado a los
principios de la seguridad social por cuanto aumenta la segmentación. Se preguntó por
qué no se hacía la extensión de la cobertura a través de la seguridad social con un
financiamiento a cargo de ella. Puso como ejemplo el caso de Costa Rica, donde se habían
establecido programas para obreros y campesinos en el marco de la seguridad social
financiados mediante cotizaciones especiales. Reiteró que se deben mantener los
principios que fundamentan la seguridad social.
- El representante de la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres
(CIOSL) destacó que el documento abordaba aspectos que hasta este momento no habían sido
estudiados como era el caso del papel de las organizaciones de base. Había que considerar
en la agenda de investigación futura el fortalecimiento y la conjunción de los esfuerzos
de las iniciativas locales. Asimismo, se debería incluir el tema de la participación
desde una perspectiva de abajo hacia arriba, fundamentada en la concertación social entre
los diferentes actores, para lo cual se requería la asistencia de la OIT y de la OPS.
- El representante de la Universidad de Heidelberg (Alemania) formuló comentarios en
torno al tema de la cobertura. Puso el ejemplo de Bolivia, donde el Fondo Comunitario del
Municipio de Tupiza contaba con una oferta médica atractiva hasta el segundo nivel y una
tasa de cotización baja equivalente a un dólar de los Estados Unidos mensual por
familia. No obstante, la cobertura alcanzaba solamente al 30 por ciento de la población
de ese municipio. Se preguntaba cuáles eran las razones de tan baja tasa de afiliación.
¿Era acaso la falta de educación o de confianza en el fondo? El reto que se planteaba
era conocer esas razones. Por lo tanto, la agenda de investigación futura debería
incluir estudios más profundos sobre la percepción por riesgo de enfermedad.
- Un representante de la ISP subrayó que la propuesta de los microseguros no podía ser
la alternativa y que habían temas más relevantes. Desde su punto de vista faltaba una
definición del microseguro. Además, señaló que la mayoría de los casos presentados
correspondían a países donde los niveles de exclusión eran más altos y donde se
cubrían a los grupos más marginales. Se había observado, por otra parte, que los más
pobres se constituían en cooperativas de socorro mutuo para enfrentar algunos de los
problemas de salud. Añadió que los microseguros en vez de contribuir a la equidad
fomentan la inequidad.
- El representante de los trabajadores de Brasil comentó que era contrario a la
implantación de los microseguros para los excluidos y preguntó si en Europa existía
alguna experiencia en este sentido.
- El representante de la OISS expresó su preocupación sobre el énfasis que se había
dado a los microseguros. Indicó que esto podía dar señales equivocadas, en particular
cuando venía de parte de la OIT y de la OPS, lo que podría llevar a equiparar el
microseguro con la seguridad social y disminuir la responsabilidad del Estado.
- El representante de los empleadores de Guatemala hizo hincapié en que se está pensando
más en el seguro de enfermedad que en la protección de la salud. En su país no se puede
crear un microseguro a menos que se cumplan los requisitos legales. Sin embargo, llamó la
atención de que uno de los problemas de los microseguros era la recaudación de las
cotizaciones. En su opinión, la solución formal al tema de la cobertura debería estar
vinculada con la seguridad social y de hecho en Guatemala los grupos por encima de 5
personas deben afiliarse al seguro social.
- El representante gubernamental de la República Dominicana señaló que el tema de los
microseguros no constituía una cuestión relevante en términos de lo que había que
hacer en los países. Era necesario orientarse hacia una seguridad social universal donde
el financiamiento constituía un aspecto clave. En su país no faltan establecimientos que
brindan prestaciones de salud, en los que el acceso es libre para todos los ciudadanos
incluso los ilegales. Subrayó que estudios realizados muestran que en los puntos
fronterizos el 20% de ciudadanos haitianos reciben atención médica en los hospitales.
Por último, aclaró que la vía del microseguro no era válida para resolver los
problemas de acceso a los servicios de salud.
- El representante del UNICEF manifestó que el objetivo debería ser que la extensión de
la cobertura se alcance lo más pronto posible. El tema de los microseguros ya había sido
contemplado en la Conferencia de Alma Ata hace más de 20 años, como una parte de la
estrategia de la atención primaria de la salud basada en la participación comunitaria y
en la organización de los recursos locales. Comentó acerca de varias experiencias en
distintos países de Asia que eran equivalentes a los casos presentados en el documento.
Puso de relieve, además, que éste no hacía referencia al nivel de las prestaciones de
salud otorgadas por los microseguros. Generalmente ofrecen servicios de baja complejidad y
no pueden prestar atención terciaria. Luego se refirió a sus vinculaciones con los
sistemas establecidos de seguridad social. En este sentido destacó que la experiencia
muestra que los sistemas unificados de salud constituyen la excepción en el continente.
En su opinión, se requería evaluar el horizonte de las respuestas que ofrecían los
microseguros. Al respecto, se justifican dado que los sistemas vigentes tienen
limitaciones geográficas y de oportunidad de las respuestas. Otra condición es la
articulación del microseguro con el nivel secundario y terciario de atención de la
salud. Por último, se refirió al papel del microseguro. En este sentido, enunció que es
complementario, minoritario, participativo, de menor nivel que la seguridad social y de
respuesta rápida.
- La representante del MSH puso de manifiesto que de los casos presentados ninguno
cumplía el criterio de la obtención de financiación pública para convertirse en
microseguro y, en su opinión, para que un microseguro funcione era necesario proceder a
pagos adelantados y esto no había ocurrido con los casos en cuestión. Dio el ejemplo de
Colombia donde la atención proporcionada a los pobres era una política del gobierno. La
actuación en la esfera de la salud de las ONGs y de las organizaciones donantes tenía
como objetivo la complementación de los servicios que el Estado no puede brindar, lo que
lleva al cuestionamiento de la viabilidad financiera de estas alternativas y sus
repercusiones legales.
- El representante empleador de Colombia planteó su inquietud respecto a la viabilidad de
los casos presentados. Señaló que de los 11 casos, sólo dos tenían una alta
posibilidad de subsistir mientras que en otros dos esa posibilidad era baja. Hizo alusión
al caso de Colombia donde mediante la Ley 100 se crearon las empresas solidarias de salud
y un régimen subsidiado cuyo componente principal eran las cajas de compensación
familiar gestionadas por los trabajadores y los empleadores y financiadas por ambos. En su
opinión, este tipo de regímenes tenía una elevada probabilidad de subsistencia.
- El representante de los empleadores de Jamaica informó que en su país están por
instrumentar un plan de seguro de salud y señaló la importancia que el Gobierno y el
pueblo de Jamaica le dan al tema de la salud. Puntualizó que la participación y la toma
de conciencia de la comunidad son elementos fundamentales para el diseño de políticas y
estrategias y que el análisis de diversas experiencias es muy enriquecedor, pero que
sólo la consulta con las comunidades permitirá adecuarlas a los requerimientos de los
beneficiarios. Subrayó que el pago por servicios de salud puede ser difícil de aplicar
en forma generalizada, ya que no garantiza que precisamente los más vulnerables tengan
los medios para acceder a los servicios cuando lo requieran. Destacó la importancia de la
continuidad de la protección en materia de salud para todos aquellos grupos a los que
históricamente les ha sido negado el acceso a beneficios adecuados, como son los pobres,
los desempleados y los jubilados.
- La ponente agradeció los comentarios y se refirió a algunos de ellos. Rescató las
experiencias por el interés y la voluntad manifiesta de los beneficiarios. El grueso de
las prestaciones era en atención primaria. La participación de los propios afiliados en
la modulación de la demanda contribuye al diseño de los paquetes de salud, asegurando de
este modo su transparencia. Subrayó también que permitían un acceso a servicios que
antes no estaba disponible y que al mismo tiempo el gasto de bolsillo permitía un uso
racional de los medicamentos.
- La Sesión VI de la reunión se inició con la presentación del documento "La
extensión de la protección social en salud a los grupos excluidos de América Latina y
el Caribe: en busca de respuestas eficaces a un problema creciente", que
constituye la posición de la OIT y de la OPS. La presentación estuvo a cargo, en forma
alterna, de representantes de ambas instituciones. En primer lugar, hicieron referencia a
la situación en que se encuentran América Latina y el Caribe en materia de crecimiento
de sus economías, del PIB regional, la tasa de desempleo e informalidad, y la situación
de la pobreza. Luego abordaron el panorama de la exclusión social en ambas regiones y la
magnitud y características de los servicios públicos. A continuación comentaron sobre
las políticas adoptadas con miras al aumento del acceso a la protección social en
materia de salud. Subrayaron la importancia de los valores que comparten ambas
instituciones, es decir, la equidad, solidaridad, eficiencia, sostenibilidad y
responsabilidad. Posteriormente abordaron el tema de los mecanismos potenciales de
extensión de la protección social en salud, que son la extensión a partir de sistemas
de seguridad social y de salud pública, el desarrollo de sistemas alternativos y
complementarios (microseguros) y la articulación de los sistemas. Por último,
presentaron las líneas directrices para la acción futura de OIT y OPS, que comprenden la
definición de un plan de acción para las Américas y la formación de asociaciones
técnicas y financieras. En ese contexto se prevé una serie de actividades a ser
realizadas entre las que figuran programas piloto, investigaciones y estudios, servicios
de apoyo, acciones de comunicación e información y tareas de seguimiento y evaluación.
- Luego de agradecer haber sido invitado a esta reunión, un representante de la Central
Revolucionaria Obrera y Campesina (CROC) de México recordó que su organización había
obtenido, mediante convenio con las entidades de seguridad social, que medio millón de
sus afiliados "no asalariados" tuvieran acceso a la seguridad social, incluida
la pensión; así como a programas destinados a proporcionar vivienda. La CROC consideraba
que estas reuniones eran muy útiles, por lo que sugería que se realizaran unas 3 o 4
cada año. En los próximos meses se realizará su congreso anual, al que invitaba a los
participantes de esta reunión.
- El representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP) consideró que
para la exclusión social en salud, los microseguros constituían sin duda una opción
interesante, aunque no eran una panacea en la materia. El FNUAP desarrollaba diversas
actividades en relación con la educación sexual y la salud reproductiva en la casi
totalidad de países de la región. Su organización vería con mucho interés la
conclusiones de esta reunión y estaría dispuesta a colaborar en la implementación del
programa de actividades que se decida llevar a cabo.
- El representante del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA) señaló
que para incluir a los excluidos en los servicios de salud era necesario focalizarlos
previamente. Había que establecer quiénes eran y dónde se encontraban. En relación con
la carencia de recursos aludida, consideró oportuno referirse a las posibilidades que
abría una reforma fiscal o una reforma tributaria. Por otro lado, el PMA había llevado a
cabo diversas actividades de promoción del uso de micronutrientes, conjuntamente con
otros organismos o programas internacionales. La incorporación de micronutrientes en los
alimentos tenía un costo muy bajo y sus rendimientos eran muy elevados.
- La representante del Banco Mundial puso de relieve que dicha organización estaba en la
misma frecuencia de onda que los participantes en esta reunión. Otorgaba especial
prioridad a la cobertura universal de la seguridad social y a la inclusión en esta de
todos los excluidos, temas sobre los que desarrollaba actividades en Brasil y Colombia.
Informó, asimismo, que el Banco Mundial llevaba a cabo actividades con microseguros en
Argentina y Perú. El Banco Mundial tenía en mente colaborar con las instituciones y
organizaciones presentes.
- El representante del UNICEF consideró oportuno señalar que cuando se hablaba de
extensión de la protección de la salud no debía limitarse a la protección en caso de
enfermedad. Por otro lado, la experiencia latinoamericana en este campo era muy rica y se
había iniciado a principios de siglo. En unos casos había sido positiva y en otros no.
Había que estudiar cuáles habían sido las causas de los fracasos así como de los
éxitos, para evitar la repetición de los primeros y propiciar la multiplicación de los
últimos. En todo caso, la movilización local era elemento complementario importante.
UNICEF otorgaba especial prioridad a los niños y a los adolescentes, en particular a la
erradicación del trabajo infantil, la lucha contra la drogadicción y el embarazo precoz.
Eran temas que, en su opinión, debían figurar en las conclusiones. Asimismo, debía
prestarse especial atención al seguimiento de esta reunión, que consideraba debía dar
lugar a la elaboración e implementación de políticas sociales de Estado. El incremento
de la exclusión indicaba que las políticas sociales actuales eran incapaces ya no
solamente de estabilizar la exclusión social, sino incluso de evitar su incremento. Por
otro lado, consideraba que las conclusiones de esta reunión debían ser difundidas
ampliamente. Finalmente, luego de felicitar la convergencia de puntos de vista alcanzada,
abogó por la intensificación de las relaciones interagenciales, que era uno de los ejes
de las reformas de las Naciones Unidas en curso.
- Un representante de la OPS creyó conveniente suybrayar dos temas abordados o esbozados
por el anterior orador. La OPS coincidía en que la salud no es sinónimo de enfermedad,
evidentemente, y consideraba que el Estado tenía responsabilidades irrenunciables en la
protección de la salud de los ciudadanos. Por otra parte, era necesario estudiar el
impacto de las reformas de los sistemas de salud en curso.
- Una representante de la CIESS recordó que en la reunión se había subrayado la
articulación que debía existir entre las instituciones interesadas en la seguridad
social y en general en la salud; y que se habían reafirmado los valores de la seguridad
social.
- Tras los trabajos de grupo, en la Sesión VII se presentaron las conclusiones a las que
llegaron los distintos grupos que se conformaron. Así, los representantes de los
Gobiernos expresaron que los retos para el futuro son: la cobertura efectiva de los grupos
excluidos, la cobertura universal y el hecho de que la salud es una responsabilidad que le
compete al Estado. Propusieron una serie de acciones con el objeto de hacer frente a estos
desafíos. Las más importantes son: la definición de políticas nacionales para abordar
el problema, la promoción de modificaciones en la legislación, la promoción de la
afiliación, la firma de acuerdos entre las instituciones de seguridad social y las
organizaciones de trabajadores en cuestiones relacionadas con las cotizaciones, el
fortalecimiento de las reformas en el sector salud y la promoción del diálogo y la
participación social. Hicieron también referencia a la conveniencia del establecimiento
de mecanismo complementarios en base a los grupos organizados y mediante acuerdos con las
instituciones lo cual debe ser respaldado por redes integrales de servicios y de
protección social. Mencionaron, asimismo, las condiciones para la extensión de la
protección social en salud, entre ellas destacan: los mecanismos complementarios que no
sustituyen a los existentes, el papel de supervisión del Estado, la participación de
todos los interlocutores sociales, las acciones de educación y de formación de estos
interlocutores, todo ello teniendo como base los principios de la seguridad social dentro
de un marco jurídico apropiado. Hicieron hincapié en la articulación de estas acciones
con las de los sistemas de protección social existentes para lo que es necesario la
formulación de indicadores con propósitos de supervisión, consideraron que estas
actividades deben ser complementadas con medidas de coordinación y articulación entre
todas las instituciones responsables de la salud.
Todo
ello requerirá la realización de estudios e investigaciones que preceden a la puesta en
marcha de programas piloto. También se requerirá una amplia difusión de las
conclusiones de esta reunión entre todos los interlocutores sociales en América Latina y
el Caribe.
El Grupo de los Empleadores consideró que la reducción de la exclusión de la
protección social en salud es un objetivo prioritario en las Américas. Para ellos, la
responsabilidad de la salud está sobre todo en manos del Estado, ello implica la
promoción de la participación general y la extensión de la protección social a todos
los grupos de la población. Según el Grupo, los problemas en este terreno han surgido
como resultado de la crisis económica, del crecimiento de la población, del aumento de
la demanda de los servicios de salud, del incremento en el costo de los servicios y de la
mala administración de los recursos. Cualquier plan de acción para el futuro, debe por
tanto incluir una gestión eficaz de los recursos, la realización de actividades de
educación y de prevención, la adopción de medidas legislativas y la promoción de la
cooperación técnica. Por tanto, se requieren estudios e investigación, la diseminación
de la información a nivel nacional e internacional y acciones de seguimiento y
evaluación. Por último, hicieron hincapié en el papel de las organizaciones
internacionales que tienen que participar en la ejecución de dicho plan y, al mismo
tiempo, incentivar la participación y el diálogo social.
El Grupo de los Trabajadores destacó la contribución de las instituciones
internacionales a esta reunión, en especial, la alianza entre la OIT y la OPS. Sus
conclusiones giraron en torno a tres puntos: su interpretación del diagnóstico, en
especial en cuanto a las áreas más problemáticas de los sistemas de salud, su posición
frente a los mecanismos propuestos y la formulación de estrategias alternativas. En su
opinión, y en relación a los puntos que se acaban de mencionar, propusieron una serie de
actividades futuras que incluyan la difusión de los acuerdos, estudios sobre los
mecanismos normativos y de evaluación, la movilización de la opinión pública y la
amplia participación del público en general, y la realización de actividades que tengan
en cuenta los factores geográficos y las tendencias epidemiológicas. Estas acciones
deben estar acompañadas con la preparación de un plan de estudios más detallados sobre
la problemática de la salud y con la promoción del debate internacional sobre el tema y,
finalmente, con la identificación de las iniciativas locales. Por otra parte, la
CIOSL/ORIT, a través de sus centrales afiliadas a la Internacional de Servicios
Públicos, en particular de los sindicatos de trabajadores en el sector de la salud en
todo el continente americano, apoyan la iniciativa de la OIT/OPS y las conclusiones de la
reunión regional tripartita y ofrecen sus conocimientos en la materia y su estructura
continental para apoyar los trabajos de seguimiento.
El Grupo de los Observadores consideró que la extensión de la protección social en
salud es una prioridad. Además, puntualizaron que la responsabilidad principal en el
campo de la salud le compete al Estado y que todos los sistemas de salud existentes en los
países deben ser articulados y pueden ser complementados con mecanismos alternativos como
es el caso de los microseguros, entre otros. Obviamente, esto debe hacerse teniendo en
cuenta consideraciones de orden político. El plan de acción para el futuro, en su
opinión, debe incluir estudios e investigaciones, la elaboración de metodologías para
los procesos de articulación y la organización de conferencias y seminarios nacionales y
regionales. Todo ello debe ser complementado con la asistencia que deben brindar
instituciones nacionales e internacionales competentes y experimentadas en el tema. Esto
presupone la diseminación de los resultados de esta Reunión entre dichas instituciones.
Esto contribuirá a la puesta en marcha de actividades a nivel nacional y a la activa
participación de los excluidos.
Por último, en la Sesión final que fue precedida por el trabajo del Grupo de
Redacción en el que estuvieron representados todos los participantes, se aprobaron las
consideraciones y recomendaciones que figuran a continuación:
"Los representantes de los
gobiernos, los empleadores y los trabajadores en la Reunión Regional Tripartita de la OIT
con la colaboración de la OPS sobre la extensión de la protección social en salud a los
grupos excluidos en América Latina y el Caribe realizada en México, del 29 de noviembre
al 1 de diciembre de 1999,
- Considerando
que los participantes en la reunión, unánimemente reconocen la
imperativa necesidad de incluir en la protección social en salud a la población que
carece de la misma, lo que incluye a más de 200 millones de personas, un 40 por ciento de
la población de América Latina y el Caribe.
- Considerando
que todos los países reconocen la salud como un derecho de todo
individuo.
- Recordando
que es responsabilidad primordial del Estado asegurar que este derecho se
cumpla para cada individuo y su familia.
- Reconociendo
el valor que la cooperación del sector internacional y las agencias
especializadas en particular puede aportar a los esfuerzos nacionales.
- Reconociendo
que existen diferencias de magnitud y causas de la exclusión de la
protección social en salud en los distintos países.
- Reconociendo
los esfuerzos realizados en los países para ofrecer protección social
en salud a través de mecanismos de seguridad social o de servicios públicos de salud.
- Y reconociendo
además la necesidad de fortalecer estos mecanismos para poder
aumentar la cobertura.
- Subrayando
la naturaleza intersectorial del problema y, por lo tanto, la necesidad
de un esfuerzo interagencial para su enfrentamiento.
- Destacando
el esfuerzo de la OIT y la OPS por unirse en esta iniciativa,
Recomiendan:
- Que la OIT y la OPS sigan trabajando conjuntamente en apoyar los esfuerzos nacionales y
regionales en la resolución de este problema
- Que se hagan diagnósticos de situación a nivel nacional que permitan profundizar el
conocimiento sobre la magnitud y causas específicas de la exclusión de la protección
social en salud en cada país, tomando en cuenta factores nacionales y supranacionales
- Que se conduzca investigación a nivel regional en América Latina y el Caribe sobre el
problema
- Que se enfatice la necesidad de reducir la exclusión de la protección social en salud
a través de los sistemas existentes con miras a lograr un sistema universal de salud que
respete los valores de equidad, eficiencia, solidaridad, responsabilidad, sostenibilidad e
integralidad
- Que se sistematice la identificación y análisis de iniciativas locales de extensión
de la cobertura para evaluar su posible papel como mecanismos complementarios en aquellos
casos en que la inclusión en los sistemas existentes requiera tiempo para hacerse
efectiva
- Que realicen actividades de comunicación, educación e información sobre el problema y
la necesidad de resolverlo
- Que, en la medida de lo posible, se incorpore a los excluidos al proceso de
diagnóstico, búsqueda e implementación de soluciones al problema, ayudando a su
organización cuando sea necesario
- Que se difundan y compartan los resultados de esta reunión con actores nacionales e
internacionales
- Que se programen, en el plazo más corto posible, eventos de validación de los
diagnósticos y propuestas a nivel nacional, de agrupación subregional y a nivel de
América Latina, el último de los cuales deberá formular un programa de acción para
América Latina y el Caribe
- Que el conjunto de las actividades mencionadas se realice en el marco del refuerzo del
diálogo social
Y llaman a todos los actores interesados a incorporarse y a
participar activamente en esta importante iniciativa."